Que no te engañe la fiebre del Burger Master | Foodiaries IV

Desde hace más de año y medio un inteligente ser conocido como Tulio Recomienda apareció de la nada con el Burger Master. Traía con él una lista de restaurantes en los que todas las hamburguesas se podían conseguir por 10.000 pesos.

Comentario de Cam: Bueno, no apareció de la nada, pero antes no lo conocía.

El evento – o el invento – se llamó Burger Master y fue todo un éxito. Con tres versiones realizadas en Bogotá y algunas más en otras ciudades, se convirtió en algo que esperar. Es una semana para perder el control, romper toda dieta existente y comer hamburguesas día y noche, ¡sin parar!

Y la próxima edición… ¡Empieza hoy!

YAYAYAYAYAYYYY

Los restaurantes participantes – en otras ciudades también – se llenarán a más no poder.

Algunos recorrerán la ciudad con mapa en mano – en el celular, claro – y un horario definido, emocionados. Seguramente soñarán con escenas de Lluvia de Hamburguesas, carne y queso a la parrilla, todas las noches durante esta semana.

Dejo aquí mi primera vez escribiendo sobre hamburguesas.

Si te sientes identificado con los síntomas de arriba eres una de las víctimas de la fiebre de hamburguesas. Fui una de ellas en el pasado: Comí más hamburguesas de las que podía – biológica y económicamente – e hice fila tres horas (una de ellas sola) para probar la hamburguesa con cebollas tostaditas de Bícono.

Comentario de Cam: La fila pasaba frente a otro restaurante participante del Burger Master, entonces terminé comiendo una hamburguesa mientras hacía fila para una hamburguesa. Fue un momento de gloria muy, muy extraño.

No digo que no haya valido la pena – es divertido la primera vez – pero con cada edición mi cerebro cambia de opinión.

“Cam… ¿vamos a volver a hacer esa fila? ¿De verdad…?”, dice indignado.

“Cam. ¡has gastado más en hamburguesas hoy de lo que gastas en almuerzos toda la semana!”, grita enojado.

“Cam… STOP IT, CAM” fueron sus últimas palabras.

Con cada Burger Master, Pizza Master y Sushi Master, adquirí un poquito más de experiencia y desarrollé algunas estrategias (casi) infalibles para pasar esta feliz semana con el menor sufrimiento posible, ¡y aquí están!

Para empezar, no intentes ir por todas las hamburguesas

Creo que un error de novato – o consecuencia de la emoción – es querer ir por todas, todas las hamburguesas participantes. Aunque al inicio puede sonar como una idea increíble y divertida, en la práctica deja de serlo. La semana solo tiene siete días y desafortunadamente aun no existe la teletransportación: Es imposible hacer el recorrido caminando cuando los puntos son tan distantes entre ellos.

Además, cuando compras 65 hamburguesas de 11.000, se convierten en una cantidad poco saludable de comida rápida – comerías al menos cinco diarias – y con lo que cuestan puedes ir de viaje un fin de semana. No funciona. No es viable. Deja de intentarlo. No.

Si empiezas la semana con esa meta, lo mas probable es que para el martes hayas terminado con todo tu presupuesto o te sientas enfermo, asqueado con la idea de comer pan con queso.

¿Puede ser mi almuerzo? Sí, sí, almuerzo

¡Buena pregunta! Para planear tu ruta de hamburguesas, piensa en qué momento del día tienes tiempo suficiente para hacer fila durante una hora, al menos. Algunas veces no esperarás más de 15 minutos, pero no es lo normal.

Si trabajas en una oficina y tienes únicamente una hora para almorzar, no lo hagas. No te tortures de esa forma. Si lo logras, tendrás que absorber la hamburguesa (como una máquina sin sentimientos) y si no, será tiempo perdido.

Las mejores horas para ir a los lugares más concurridos son las tardes, justo cuando estos desafortunados seres trabajadores o estudiantes responsables regresan a sus lugares. Algo que también me funcionó una vez fue llegar antes del horario de apertura del restaurante – ¡solo cuatro personas en la fila!

Entonces… ¿cómo saber a dónde ir? ¿Cómo elegir?

Aunque suene contradictorio, aléjate de los favoritos. El mejor lugar para explicar este ejemplo en Bogotá es Gratín Burger.

No he ido pero lo he intentado más de una vez y la fila es de las más largas, sin importar la hora a la que pases. Cientos de hamburguesas bañadas en queso salen cada hora, pero la línea de personas esperándola sigue en aumento. Y… ¿vale la pena? Tal vez sí, pero mi corazón foodie me dice que no.

Como crítica experimental de hamburguesas – otro título inventado – no siento que bañar en queso el pan y robarle su suavidad y sabor tostadito sea una apuesta sabia.

¿Qué piensan las personas que aún no son tan cínicas evaluando hamburguesas desde lejos? “SIIIII, ¡QUESO!”

No, amigos de internet. No se dejen engañar.

Comentario de Cam: Imagino que en cada ciudad hay un lugar que siempre atrapa a las personas con un imaginario para después romper sus corazones. Espero alegremente conocer historias de otras ciudades.

La mejor forma de elegir es buscar buenos ingredientes, no ingredientes locos.

Aunque la creatividad en la cocina es algo de admirar, no siempre resulta de la mejor manera. En países como Italia – que no conozco pero sale mucho en documentales de comida – los ingredientes más sencillos y artesanales componen los platos que hacen en los chefs viajeros suspirar en la pantalla. Esta sencillez es seductora para el paladar.

Aplicando esto al mundo de las hamburguesas – al mundo del Burguer Master – las recetas clásicas con ingredientes de orígenes selectos son apuestas seguras, ¡infalibles!

Prefiere la tocineta crocante frente a la mermelada de tocineta, y la mayonesa artesanal frente a la mayonesa de limón.

Y nunca, nunca te dejes convencer por una doble carne. Estamos buscando, explorando el mundo del sabor, y estoy segura de que dos carnes saben igual que una.

Comentario de Cam: Además hacen que la hamburguesa pierda esa proporción casi perfecta entre proteína, carbohidratos y… el resto. También llena un montón y evita que puedas introducir más hamburguesitas – o un postre – en tu cuerpo.

Para terminar, sé inteligente con tus inversiones.

No todo en la vida se trata de dinero, pero el Burger Master sí. Si no vas a ir a absolutamente todos los lugares – de verdad no deberías – visita los más especiales, los que posiblemente se salen de tu presupuesto en un día normal. Costo versus beneficio. Proyéctate.

Y ahora… mi lista de esta semana

Sioux Urban Grill

La hamburguesa de Sioux fue mi favorita el año pasado – de verdad la mejor hamburguesa que he comido: Los ingredientes especiales fueron la salsa de queso azul y un toque de miel picante. Este año tiene toques de ajo y miel, ¡y se ve hermosa!

Chorilongo

Siempre he escuchado que es de las mejores – y se ve como si lo fuera – y este año tiene un toque de pepperoni.

El mono bandido

Miel de maple, queso ibérico y un cerveza negra, en un ambiente divertido.

New York Burgers

La opción más clásica de todas.

Hache de Hamburguesa

Mi apuesta poco coherente de la que tal vez me arrepienta: ¡Tiene mantequilla de maní y frambuesas! Espero lo mejor de esta combinación exótica.

Y una última recomendación: La salsa en una hamburguesa nunca va por fuera, ¡protege el pan a toda costa!

Hasta el próximo post de Foodiaries – o CamSeCreeCríticaDeComida.

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